sábado, 27 de junio de 2015

Ritmos orientales en Isín.

Muchas sensaciones nuevas en este quinto día de colonia de verano. Hoy Isín ha amanecido con la mitad de su ocupación, con la mitad de sus eventuales pequeños habitantes.
Mientras los más pequeños desayunaban en el comedor de todos los días; casi todos los mayores lo hacían en un espacio donde no existían las mesas y las sillas, pero si unas vistas únicas de montaña que se van a convertir en una especie de postal para el recuerdo.
La travesía de ayer fue realmente fantástica de principio a fín. El momento de la despedida de los grupos en Acumuer tiene cierto aire de nostalgia y aventura a la vez. La nostalgia viene por parte de los alumnos de tercero, que después de convivir varios días con los mayores ven como se separan de ellos para vivir una nueva experiencia. La aventura viene por parte de los alumnos de cuarto que en ese momento se sienten "los mayores" porque comienzan algo importante y realmente diferente.
Así que nostálgicos por un lado y aventureros por otro, comienzan sus respectivas rutas (una cuesta abajo y la otra en busca de las estrellas) por el bonito Valle de Acumuer.
Los mayores aprendieron a trazar una ruta, a orientarse con el sol, a distinguir un collado de una loma o un pico, a seguir las marcas blancas y rojas de un GR... pero sobre todo a sentirse parte de un grupo que persigue un objetivo en común, en este caso un punto geográfico llamado Collado de San Antonio. Este año la primera sorpresa ha sido encontrarnos con el nuevo puente de madera que cruza el rio Aurín; aún así no nos privamos de quitarnos las botas de montaña y mojar nuestros pies con la fría agua de este río que cuentan era rico en oro en la época de los romanos, de ahí su nombre. El grupo "machaca" como decidimos denominarnos, estaba compuesto por 21 alumnos y tres profes cargados de ilusión y cantimploras de agua para soportar la exigente subida que hay desde el fondo del valle hasta el collado que domina el paisaje junto a la abandonada ermita de la Virgen de San Antonio.
El grupo funcionó de maravilla, esforzándose y aprovechando las explicaciones sobre naturaleza, montaña y flora que los profesores hacían durante la subida  y en las paradas para recuperar el aliento y unificar al grupo. La verdad es que ha sido un grupo disfrutón y con ganas de aprender.
Casi sin darnos cuenta nos plantamos en lo alto de la sierra y enseguida localizamos nuestra zona de acampada. Este año ha sido el más numeroso en cuanto a participantes; concretamente hemos plantado 13 tiendas de campaña, así que la sensación de campamento ha sido importante.
Los chicos y chicas enseguida se pusieron manos a la obra para organizarse y montar las tiendas y a continuación.....a cenar. Existen buenos restaurantes y hoteles, pero como el nuestro ninguno..un hotel-restaurante de miles de estrellas.
El momento de la cena siempre resulta difícil de describir desde un teclado de ordenador a estas horas de la noche. Pero es realmente emocionante estar allí arriba, solos, sin nadie más que nosotros mismos, compartiendo la sopa con el cazo,  las pechugas empanadas con la mano, y el colacao calentado en el hornillo, mientras las risas y los comentarios de todos enriquecen el momento. Allí todo se vive con mayor intensidad y el espíritu de grupo que favorece la montaña es un aprendizaje que vale por muchas clases en el colegio.
La verdad es que la noche fue para enmarcar. Cielo despejado y estrellado, buena temperatura, larga puesta de sol por el oeste detrás del macizo de Collarada y más risas y comentarios. Allí, tirados en el cesped hablando del pirineo, de las galaxias, de lo infinito... el nivel de relación entre todos se transforma y sufre una especie de evolución. Por un rato, la línea profe-alumno (que ya de por si se estrecha en los días de Isín) se acerca de tal manera que parece que estás viviendo un momento familiar, por que en ese instante tú eres clave para ellos y ellos son muy importantes para tí; y el nivel de responsabilidad se multiplica por mil, y te sientes orgulloso de lo que estás haciendo... vamos, que el nivel de autoestima docente llega hasta las estrellas que están por encima de tu cabeza.
Así que con ese clima, nos fuimos a las tiendas a dormir para recuperarnos de los esfuerzos y emociones del día.
La mañana de hoy ha sido divertida en el campamento del collado; porque unos habían oído jabalíes, otros zorros...pero lo que si era cierto es que nos han acompañado durante parte de la noche un grupo de burros que pastaban por la zona mientras nosotros desayunábamos. Después de desmontar las tiendas y organizar el material hemos comenzado nuestro particular descenso en busca de la refrescante piscina de Isín. Por el camino hemos hablado de cosas como los pueblos abandonados, la procesionaria, los robles centenarios o las semillas del boj.
Estamos convencidos que ha sido una experiencia muy bonita para ellos, y que no van a olvidar durante mucho tiempo.
Mientras todo esto ocurría por la mañana, los más pequeños recibían la visita de unos personajes orientales que han transformado la carpa de Isín en un lugar de ritmos orientales. Todos han bailado y han aprendido cosas sobre el oriente y sus músicas.
Después ritmo normal de oficios esperando la llegada de los mayores que bajaban del monte. Cuando esto ha sucedido, han compartido las diferentes experiencias en la piscina de Isín entre chapuzón y chapuzón.
Hoy para comer arroz y carne guisada con cuajada casera de postre.
Por la tarde ritmo exigente de talleres para terminar la producción de material que vamos a vender el domingo en Larrés. Allí montaremos nuestro particular mercadillo solidario.
Hoy la programación marcaba tarde de rió, así que nos hemos ido a divertirnos en las frías aguas del Aurín. Este año no ha llovido mucho en primavera, así que el rió no baja con mucha agua, pero la suficiente para disfrutar de una tarde de agua en el entorno natural.
Después ducha rápida y a cenar (ensalada, hamburguesa con patatas y yogur). Todos hemos celebrado el cumpleaños de Andrés Romay, y es que hasta Isín también llegan los cumples.
La noche ha sido tranquila para los pequeños, con una velada de historias divertidas; y emocionante para los mayores con una velada de miedo en la iglesia del pueblo.
Y nada más de momento desde Isín. Empezamos la recta final de esta colonia de verano intensa y divertida. El ambiente entre los alumnos es muy bueno y entre los profesores sensacional; y eso se nota en la dinámica diaria. Mañana llega otro momento esperado por todos, la tradicional "Gymkhana guarra" donde lo importante es divertirse, mancharse y donde algunos van a tener la única oportunidad de explotar un huevo en la cabeza del profesor si la respuesta a la pregunta planteada es acertada. Veremos pues como quedan las cosas y si nos podemos librar de la nutritiva sustancia para el cabello ;-)
Nos vamos a dormir tarde en esta noche de verano donde los grillos cantan y nuestros chicos y chicas descansan (en las casas y tiendas de campaña grandes) antes de enfrentarse al penúltimo día del mejor campamento del mundo.
Besos y saludos desde Isín

6 comentarios:

  1. Que emoción surge al leer el relato de los acontecimientos, queremos ver las fotos ya, pero sobre todo queremod que nos inundes de palabras cuando nos lo cuentes en persona con esos ojos brillantes y la sonrisa en la boca... sin parar de agitar las manos. Merece la pena echarte de menos para que lo pases tan bien. Te queremos mucho Lucía.

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  2. Dani por fín llego el gran momento del que llevas hablando todo el año: la Gymkhana guarra!! Diviértete y mánchate mucho, que ya veré en las fotos si te libras del huevo en la cabeza. Te queremos muchísimo mi vida. Besos

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  3. Ya podéis tener la autoestima alta porque lo hacéis fenomenal!!!!
    Muchísimas gracias por cuidar tan bien de nuestros hijos, por enseñarles tantas cosas, por mostrarles lo bonito que es la naturaleza, el compañerismo... Por todo un millón de gracias!!!!
    UN APLAUSO PARA LOS MONITORES

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  4. Qué poquito os queda ya, nos encanta ver que lo pasáis fenomenal pero sobretodo lo que nos emociona es ver que estáis aprendiendo a convivir y a compartir. Gracias a los profesores que tanto cuidan a nuestros hijos como si fueran los suyos propios. Un beso muy grande a todos y uno especial para Germán que no va a olvidar estos días nunca.
    Familia Calvo.

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  5. Qué montón de cosas estáis haciendo y aprendiendo!! Disfrutad un montón y aprovechad cada minuto que el día de vuelta se acerca. Menuda envidia, os lo estáis pasando genial y lo que os queda, ya nos contarás como te va en la Gymkhana guarra!! Muchos besos Jana, que tenemos muchísimas ganas de verte y achucharte mi amor!!

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  6. Nos unimos al aplauso más que merecido a los monitores ¡¡¡¡
    Alejo, ¡ que maravilla de noche ¡
    Te queremos muchisimo. Recibimos tu "extensa" carta jajajaja. Papá y mamá te mandan millones de besos

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